El desarrollo de la ciudad de Ribeira se ha asentando sobre su puerto pesquero. En la zona de Ribeira se han encontrado numerosos restos arqueológicos que hablan de un pasado muy antiguo. Un buen ejemplo de ellos es el dolmen de Axeitos.

     Más tarde pasaron por aquí celtas y romanos. Durante la Edad Media la población sufrió el asedio tanto de normandos como de vikingos por lo que tendió a despoblarse.

     A partir del siglo XII pasó a pertenecer a la iglesia de Compostela y fue recuperando su lugar hasta que en el XVI se convirtió en uno de los puertos más importantes de la región. Desde el siglo XVIII su crecimiento fue imparable, asentado en un rico sector pesquero.

     En 1906 recibió el título de ciudad de manos del rey Alfonso XIII.